Yoani pronunciando su discurso
Buenas tardes a todos: Al embajador holandés, que ha prestado tan atentamente su casa para esta ceremonia, a los miembros de la Fundación Príncipe Claus que han organizado la entrega de este premio, al cuerpo diplomático, a mis familiares, mis amigos, a los bloggers aquí presentes y también a los lectores, comentaristas y traductores de mi blog que están atentos a este momento desde el ciberespacio. Un especial saludo a los otros premiados en la edición de 2010 de este importante galardón. En fin, a todos, les agradezco el acompañarme física, virtual o espiritualmente en esta jornada. Las palabras que diré ante ustedes esta tarde están imbuidas —en parte— de esas experiencias que he vivido en los últimos tres años, desde aquel abril de 2007 en que comencé a escribir mi blog Generación Y. Podría dedicar largos minutos de esta alocución a hacer hincapié en las escenas que componen lo que yo llamo “mi ruta del dolor”; ese sendero tortuoso que he recorrido por el hecho de comportarme libremente en un país lleno de máscaras. También podría reducirme a la narración lastimera de la estigmatización, la vigilancia constante, la presión sobre mi familia, la satanización en mi comunidad, las citaciones policiales y hasta el ataque físico. Sin embargo, no voy a centrarme en esos obstáculos, sino en la otra ruta, la de la gratificación, la de la realización personal y los proyectos futuros. Esa parte hermosa del sendero que comienza en cuanto salgo a la calle y alguien —venciendo el miedo— se me acerca y me dice “te leo”, “continúa”, “resiste”. Se completa además con la gratificación de que cada día un número mayor de mis compatriotas busca mis opiniones, rebate o simpatiza con mis puntos de vista, y también ahora son más lo que utilizan la herramienta de un blog para expresar en la Cuba virtual la discrepancia aún penalizada en la Cuba real. Ese camino del crecimiento profesional y cívico es el que quiero que compartamos juntos. El Premio Príncipe Claus es un galardón que mira hacia adelante, un estímulo que invita a realizar sueños y a plantearse metas más elevadas. Este 2011 puede ser el escenario para concretar algunos retos periodísticos con los que fantaseo hace un buen rato. Nuestra Isla está urgida de argumentos, de polémicas e informaciones. No podemos quedarnos sólo en la denuncia de la intolerancia, en la descripción de lo que no funciona o con el dedo señalando hacia lo que no nos gusta. Es tiempo ya de empezar a cambiar. Para los que nos negamos a que otro ciclo de crispación y desconfianza se cierna sobre nosotros, es también el momento de hacer algo, aunque sea pequeño. Me gusta trabajar con la escritura, la noticia, el texto y siento que mi lugar está justamente en los kilobytes, las páginas de los periódicos, el mouse y el teclado. Lo cual no significa que vaya a encerrarme en la torre de marfil de la escritura, sino todo lo contrario. El verbo no tiene que comportarse siempre como una barricada o como un adoquín lanzado; afortunadamente la palabra logra convertirse también en un bálsamo muy eficiente sobre una nación acongojada. Creo en la medicina de la libertad informativa, de la imperfecta democracia que algún día los cubanos lograremos poner en práctica en nuestro país. Soy una soñadora, ya lo sé, pero todos ustedes que están aquí también lo son… y no somos los únicos. Este año el monopolio estatal sobre la información verá como le surgen algunas nuevas grietas. Cualquier blogger de provincia, armado apenas con su teléfono móvil, podrá poner en jaque a los periódicos oficiales, podrá transmitir directamente hacia la Web sus textos, fotos, audios y videos. Me gusta decir, mitad en broma y mitad en serio, que si los cubanos supimos inventar el picadillo de carne sin carne, allá en los años más duros del Período Especial —cuando lo hacíamos con cáscara de plátano— ahora estamos inventando la Internet sin Internet. Desde esos pequeños artilugios celulares, hemos aprendido a completar el espectro informativo que sale de esta Isla. Me siento también misionera del credo de difundir por todo el territorio nacional esos conocimientos y herramientas que nos harán libres. Porque cada uno de nosotros podemos llegar a ser nuestra propia agencia de prensa, sin patrones ni censores. A eso he dedicado también los últimos meses, con la magnífica experiencia de una academia donde se graduaron 27 estudiantes y cinco profesores, de los talleres, las conferencias temáticas y la asesoría a los que recién abren un nuevo espacio web. En los próximos meses pienso extender también el alcance de estos cursos. El virus blogger terminará por contagiar a miles de cubanos. El sueño más difícil —y por eso también el más recurrente— es la creación de un nuevo medio de prensa. Muchos de los que están hoy aquí presentes son, aún sin saberlo, los futuros redactores, fotógrafos y corresponsales de ese periódico. Sin ustedes no será posible. Sin el talento y la energía que pueden insuflarle a las páginas de ese proyectado espacio informativo, todo se quedaría en la ensoñación de una pequeña blogger. De manera que estas breves palabras también son para decirles: ayúdenme, acompáñenme en la impredecible aventura de empoderarnos como ciudadanos,Discurso de Yoani Sánchez en la embajada holandesa de comportarnos libremente en un país lleno de miedos, pero háganlo sin perder en el camino esas diferencias que alimentan nuestra pluralidad y evitan el conocido error de la unanimidad. Hay espacio para todos en este proyecto. Es más, sin ustedes no podría lograrlo. Muchas gracias,
Buenas tardes a todos:
Al embajador holandés, que ha prestado tan atentamente su casa para esta ceremonia, a los miembros de la Fundación Príncipe Claus que han organizado la entrega de este premio, al cuerpo diplomático, a mis familiares, mis amigos, a los bloggers aquí presentes y también a los lectores, comentaristas y traductores de mi blog que están atentos a este momento desde el ciberespacio. Un especial saludo a los otros premiados en la edición de 2010 de este importante galardón. En fin, a todos, les agradezco el acompañarme física, virtual o espiritualmente en esta jornada. Las palabras que diré ante ustedes esta tarde están imbuidas —en parte— de esas experiencias que he vivido en los últimos tres años, desde aquel abril de 2007 en que comencé a escribir mi blog Generación Y. Podría dedicar largos minutos de esta alocución a hacer hincapié en las escenas que componen lo que yo llamo “mi ruta del dolor”; ese sendero tortuoso que he recorrido por el hecho de comportarme libremente en un país lleno de máscaras. También podría reducirme a la narración lastimera de la estigmatización, la vigilancia constante, la presión sobre mi familia, la satanización en mi comunidad, las citaciones policiales y hasta el ataque físico. Sin embargo, no voy a centrarme en esos obstáculos, sino en la otra ruta, la de la gratificación, la de la realización personal y los proyectos futuros. Esa parte hermosa del sendero que comienza en cuanto salgo a la calle y alguien —venciendo el miedo— se me acerca y me dice “te leo”, “continúa”, “resiste”. Se completa además con la gratificación de que cada día un número mayor de mis compatriotas busca mis opiniones, rebate o simpatiza con mis puntos de vista, y también ahora son más lo que utilizan la herramienta de un blog para expresar en la Cuba virtual la discrepancia aún penalizada en la Cuba real. Ese camino del crecimiento profesional y cívico es el que quiero que compartamos juntos. El Premio Príncipe Claus es un galardón que mira hacia adelante, un estímulo que invita a realizar sueños y a plantearse metas más elevadas. Este 2011 puede ser el escenario para concretar algunos retos periodísticos con los que fantaseo hace un buen rato. Nuestra Isla está urgida de argumentos, de polémicas e informaciones. No podemos quedarnos sólo en la denuncia de la intolerancia, en la descripción de lo que no funciona o con el dedo señalando hacia lo que no nos gusta. Es tiempo ya de empezar a cambiar. Para los que nos negamos a que otro ciclo de crispación y desconfianza se cierna sobre nosotros, es también el momento de hacer algo, aunque sea pequeño. Me gusta trabajar con la escritura, la noticia, el texto y siento que mi lugar está justamente en los kilobytes, las páginas de los periódicos, el mouse y el teclado. Lo cual no significa que vaya a encerrarme en la torre de marfil de la escritura, sino todo lo contrario. El verbo no tiene que comportarse siempre como una barricada o como un adoquín lanzado; afortunadamente la palabra logra convertirse también en un bálsamo muy eficiente sobre una nación acongojada. Creo en la medicina de la libertad informativa, de la imperfecta democracia que algún día los cubanos lograremos poner en práctica en nuestro país. Soy una soñadora, ya lo sé, pero todos ustedes que están aquí también lo son… y no somos los únicos. Este año el monopolio estatal sobre la información verá como le surgen algunas nuevas grietas. Cualquier blogger de provincia, armado apenas con su teléfono móvil, podrá poner en jaque a los periódicos oficiales, podrá transmitir directamente hacia la Web sus textos, fotos, audios y videos. Me gusta decir, mitad en broma y mitad en serio, que si los cubanos supimos inventar el picadillo de carne sin carne, allá en los años más duros del Período Especial —cuando lo hacíamos con cáscara de plátano— ahora estamos inventando la Internet sin Internet. Desde esos pequeños artilugios celulares, hemos aprendido a completar el espectro informativo que sale de esta Isla. Me siento también misionera del credo de difundir por todo el territorio nacional esos conocimientos y herramientas que nos harán libres. Porque cada uno de nosotros podemos llegar a ser nuestra propia agencia de prensa, sin patrones ni censores. A eso he dedicado también los últimos meses, con la magnífica experiencia de una academia donde se graduaron 27 estudiantes y cinco profesores, de los talleres, las conferencias temáticas y la asesoría a los que recién abren un nuevo espacio web. En los próximos meses pienso extender también el alcance de estos cursos. El virus blogger terminará por contagiar a miles de cubanos. El sueño más difícil —y por eso también el más recurrente— es la creación de un nuevo medio de prensa. Muchos de los que están hoy aquí presentes son, aún sin saberlo, los futuros redactores, fotógrafos y corresponsales de ese periódico. Sin ustedes no será posible. Sin el talento y la energía que pueden insuflarle a las páginas de ese proyectado espacio informativo, todo se quedaría en la ensoñación de una pequeña blogger. De manera que estas breves palabras también son para decirles: ayúdenme, acompáñenme en la impredecible aventura de empoderarnos como ciudadanos,Discurso de Yoani Sánchez en la embajada holandesa de comportarnos libremente en un país lleno de miedos, pero háganlo sin perder en el camino esas diferencias que alimentan nuestra pluralidad y evitan el conocido error de la unanimidad. Hay espacio para todos en este proyecto. Es más, sin ustedes no podría lograrlo.
Muchas gracias,
Yoani Sánchez La Habana, 7 de enero de 2011
De recente verkiezingen in Honduras, waarbij de uitkomst is dat de verdreven president Manuel Zelaya niet terugkeert in zijn ambt, halen zelfs hier de televisiejournaals.
In Honduras wordt al jaren de dienst uitgemaakt door een aantal ondernemersfamilies van Palestijnse en Joodse afkomst. De Palestijnen zijn voornamelijk Christenen en beide bevolkingsgroepen gaan vriendschappelijk met elkaar om. Samen bepalen zij het lot van Honduras. Ze waren eensgezind in hun streven om de door het leger verdreven Zelaya niet terug te laten keren, omdat zij in hem een leerling van Hugo Chávez zien die lak heeft aan de democratie en, -gelijk zijn grote voorbeeld, een populistische dictatuur nastreeft.
De Spaanse krant El País schrijft:
Es casi imposible caminar por Honduras sin ver o tocar algo que no pertenezca a los Canahuati Larach, los Flores Facussé, los Andonie Fernández, los Ferrari, los Kafie, los Násser, los Rosenthal y los Goldstein. Casi todas estas familias son de origen árabe palestino y de confesión cristiana, excepto los judíos Rosenthal y Goldstein. Y casi todas guardan algo en común: sus patriarcas eran hombres semianalfabetos que emigraron a Honduras a finales del XIX o principios del XX, instalaron pequeños comercios, prosperaron, enviaron a sus hijos y nietos a formarse en Estados Unidos y ahora éstos copan las esferas más altas del poder. No hay enemistad entre árabes y judíos. Los Rosenthal comparten con el resto las instalaciones del Club Árabe de San Pedro Sula, la ciudad más industrializada. Estudian en los mismos colegios, acuden a las mismas bodas y a los mismos entierros. A veces discrepan educadamente en cuestiones políticas. Pero en cuanto al golpe de Estado del 28 de junio, casi todas las grandes familias lo respaldaron.
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Este reloj da la hora oficial, solo funciona 4 segundos para no congestionar la red - La Hora Oficial de la República de Honduras
Eén van de meest leesbare blogs van Cubaanse afkomst is Generación Y van Yoani Sánchez. Zij schrijft over het alledaagse leven in Havana en neemt daarbij geen blad voor de mond. Tamelijk voor de hand liggend wordt haar dit niet door de autoriteiten in dank afgenomen, maar gelukkig is het tot nu toe niet opportuun gebleken haar het zwijgen op te leggen. Onlangs is zij er in geslaagd een lang gekoesterde wens in vervulling te laten gaan: 7 vragen aan president Barack Obama stellen! Zie hier de antwoorden die Barack haar gaf:
Barack contesta a Yoani
Presidente Barack Obama: Agradezco esta oportunidad que me brindas para compartir impresiones contigo y con tus lectores en Cuba y en el mundo, y aprovecho para felicitarte por el premio María Moore Cabot de la Escuela Graduada de Periodismo de la Universidad de Columbia que recibiste por promover el entendimiento mutuo en las Américas mediante tus reportajes. Me decepcionó que se te impidiera viajar para recibir el premio en persona. Tu blog ofrece al mundo una ventana particular a las realidades de la vida cotidiana en Cuba. Es revelador que el internet les haya ofrecido a ti y a otros valientes blogueros cubanos con un medio tan libre de expresión, y aplaudo estos esfuerzos colectivos para apoderar a sus compatriotas para expresarse a través de la tecnología. El gobierno y el pueblo estadounidense nos unimos a todos ustedes en anticipación del día que todos los cubanos puedan expresarse libre y públicamente sin miedo ni represalias. Yoani Sánchez: 1. Durante mucho tiempo el tema de Cuba ha estado presente tanto en la política exterior de los Estados Unidos, como entre las preocupaciones domésticas, especialmente por la existencia de una gran comunidad cubano-americana. Desde su punto de vista ¿En cuál de los dos terrenos debe ubicarse este asunto? Todos los asuntos de política exterior tienen componentes domésticos, especialmente aquéllos que conciernen países vecinos como Cuba, de donde provienen muchos emigrantes radicados en los Estados Unidos, y con la que tenemos una larga historia de vínculos. Nuestros compromisos de proteger y apoyar la libre expresión, los derechos humanos y un estado de derecho democrático tanto en nuestro país como en el mundo también rebasan las demarcaciones entre lo que es política doméstica y exterior. Además de todo esto, muchos de los retos que comparten nuestros países, como la migración, el narcotráfico y el manejo de la economía, son asuntos tanto domésticos como foráneos. En fin, las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos han de ser vistas dentro de un contexto tanto doméstico como exterior. 2. En el caso de que existiera, por parte de su gobierno, una voluntad de dar por terminado el diferendo, ¿Pasaría esto por reconocer la legitimidad del actual gobierno de Raúl Castro, como único interlocutor válido en unas eventuales conversaciones? Como he dicho antes, mi administración está lista para establecer lazos con el gobierno cubano en un número de áreas de mutuo interés, como hemos hecho en las conversaciones migratorias y sobre correo directo. También me propongo facilitar mayor contacto con el pueblo cubano, especialmente entre familias que están divididas, algo que he hecho con la eliminación de restricciones a visitas familiares y a remesas. Queremos establecer vínculos también con cubanos que están fuera del ámbito gubernamental, como lo hacemos en todo el mundo. Está claro que la palabra del gobierno no es la única que cuenta en Cuba. Aprovechamos toda oportunidad para interactuar con todos los renglones de la sociedad cubana, y miramos hacia un futuro en que el gobierno refleje expresamente las voluntades del pueblo cubano. 3. ¿Ha renunciado el gobierno de Estados Unidos al uso de la fuerza militar como forma de dar por terminado el diferendo? Estados Unidos no tiene intención alguna de utilizar fuerza militar en Cuba. Lo que Estados Unidos apoya en Cuba es un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas y económicas, y se une a las esperanzas de que el gobierno responda a las aspiraciones de su gente de disfrutar de la democracia y de poder determinar el futuro de Cuba libremente. Sólo los cubanos son capaces de promover un cambio positivo en Cuba, y esperamos que pronto puedan ejercer estas facultades de manera plena. 4. Raúl Castro ha dicho públicamente estar dispuesto a dialogar sobre todos los temas, con el único requisito del respeto mutuo y la igualdad de condiciones. ¿Le parecen a usted desmedidas estas exigencias? ¿Cuáles serían las condiciones previas que impondría su gobierno para iniciar un diálogo? Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa y sin condiciones, sea con amigos o enemigos. Sin embargo, hablar por aquello de hablar no es lo que me interesa. En el caso de Cuba, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses y las libertades del pueblo cubano. Ya hemos iniciado un diálogo, partiendo de estos intereses comunes –emigración que sea segura, ordenada y legal, y la restauración del servicio directo de correos. Estos son pasos pequeños, pero parte importante de un proceso para encaminar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en una nueva y más positiva dirección. No obstante estos pasos, para alcanzar una relación más normal, va a hacer falta que el gobierno cubano tome un curso de acción. 5. ¿Qué participación podrían tener los cubanos del exilio, los grupos de oposición interna y la emergente sociedad civil cubana en ese hipotético diálogo? Al considerar cualquier decisión sobre política pública, es imprescindible escuchar tantas voces diversas como sea posible. Eso es precisamente lo que hemos venido haciendo con relación a Cuba. El gobierno de los Estados Unidos habla regularmente con grupos e individuos dentro y fuera de Cuba, que siguen con interés el curso de nuestras relaciones. Muchos no están de acuerdo con el gobierno cubano, muchos no están de acuerdo con el gobierno estadounidense, y muchos otros no están de acuerdo entre sí. Lo que debemos estar todos de acuerdo es que tenemos que escuchar a las inquietudes e intereses de los cubanos que viven en la isla. Por eso es que todo lo que están haciendo ustedes para proyectar sus voces es tan importante – no sólo para promover la libertad de expresión, pero también para que la gente fuera de Cuba pueda entender mejor la vida, las vicisitudes y las aspiraciones de los cubanos que están en la isla. 6. Usted es un hombre que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación e información. Sin embargo los cubanos seguimos con muchas limitaciones para acceder a Internet. ¿Cuánta responsabilidad tiene en eso el bloqueo norteamericano hacia Cuba y cuánta el gobierno cubano? Mi administración ha tomado pasos importantes para promover la corriente libre de información proveniente de y dirigida al pueblo cubano, particularmente mediante nuevas tecnologías. Hemos posibilitado expandir los lazos de las telecomunicaciones para acelerar el intercambio entre la gente de Cuba y la del mundo exterior. Todo eso recrecerá los medios a través de los cuales los cubanos en la isla podrán comunicarse entre sí y con personas fuera de Cuba, valiéndose, por ejemplo, de mayores oportunidades en transmisiones de satélite y de fibra óptica. Esto no ocurrirá de un día a otro, ni tampoco podrá tener plenos resultados sin actos positivos del gobierno cubano. Tengo entendido que el gobierno cubano ha anunciado planes para ofrecer mayor acceso al internet en las oficinas de correo. Sigo estos acontecimientos con interés y urjo al gobierno a permitir acceso a la información y al internet sin restricciones. Quisiéramos escuchar qué recomendaciones tienen para apoyar el flujo libre de información desde y hacia Cuba. 7. ¿Estaría dispuesto a visitar nuestro país? Nunca descartaría un curso de acción que avance los intereses de los Estados Unidos o promueva las libertades del pueblo cubano. A la misma vez, las herramientas diplomáticas han de usarse sólo luego de preparaciones minuciosas y como parte de una estrategia clara. Anticipo el día que pueda visitar una Cuba donde toda su gente pueda gozar de los mismos derechos y oportunidades que goza el resto de la gente del continente.
Presidente Barack Obama: Agradezco esta oportunidad que me brindas para compartir impresiones contigo y con tus lectores en Cuba y en el mundo, y aprovecho para felicitarte por el premio María Moore Cabot de la Escuela Graduada de Periodismo de la Universidad de Columbia que recibiste por promover el entendimiento mutuo en las Américas mediante tus reportajes. Me decepcionó que se te impidiera viajar para recibir el premio en persona.
Tu blog ofrece al mundo una ventana particular a las realidades de la vida cotidiana en Cuba. Es revelador que el internet les haya ofrecido a ti y a otros valientes blogueros cubanos con un medio tan libre de expresión, y aplaudo estos esfuerzos colectivos para apoderar a sus compatriotas para expresarse a través de la tecnología. El gobierno y el pueblo estadounidense nos unimos a todos ustedes en anticipación del día que todos los cubanos puedan expresarse libre y públicamente sin miedo ni represalias.
Yoani Sánchez: 1. Durante mucho tiempo el tema de Cuba ha estado presente tanto en la política exterior de los Estados Unidos, como entre las preocupaciones domésticas, especialmente por la existencia de una gran comunidad cubano-americana. Desde su punto de vista ¿En cuál de los dos terrenos debe ubicarse este asunto?
Todos los asuntos de política exterior tienen componentes domésticos, especialmente aquéllos que conciernen países vecinos como Cuba, de donde provienen muchos emigrantes radicados en los Estados Unidos, y con la que tenemos una larga historia de vínculos. Nuestros compromisos de proteger y apoyar la libre expresión, los derechos humanos y un estado de derecho democrático tanto en nuestro país como en el mundo también rebasan las demarcaciones entre lo que es política doméstica y exterior. Además de todo esto, muchos de los retos que comparten nuestros países, como la migración, el narcotráfico y el manejo de la economía, son asuntos tanto domésticos como foráneos. En fin, las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos han de ser vistas dentro de un contexto tanto doméstico como exterior.
2. En el caso de que existiera, por parte de su gobierno, una voluntad de dar por terminado el diferendo, ¿Pasaría esto por reconocer la legitimidad del actual gobierno de Raúl Castro, como único interlocutor válido en unas eventuales conversaciones?
Como he dicho antes, mi administración está lista para establecer lazos con el gobierno cubano en un número de áreas de mutuo interés, como hemos hecho en las conversaciones migratorias y sobre correo directo. También me propongo facilitar mayor contacto con el pueblo cubano, especialmente entre familias que están divididas, algo que he hecho con la eliminación de restricciones a visitas familiares y a remesas. Queremos establecer vínculos también con cubanos que están fuera del ámbito gubernamental, como lo hacemos en todo el mundo. Está claro que la palabra del gobierno no es la única que cuenta en Cuba. Aprovechamos toda oportunidad para interactuar con todos los renglones de la sociedad cubana, y miramos hacia un futuro en que el gobierno refleje expresamente las voluntades del pueblo cubano.
3. ¿Ha renunciado el gobierno de Estados Unidos al uso de la fuerza militar como forma de dar por terminado el diferendo?
Estados Unidos no tiene intención alguna de utilizar fuerza militar en Cuba. Lo que Estados Unidos apoya en Cuba es un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas y económicas, y se une a las esperanzas de que el gobierno responda a las aspiraciones de su gente de disfrutar de la democracia y de poder determinar el futuro de Cuba libremente. Sólo los cubanos son capaces de promover un cambio positivo en Cuba, y esperamos que pronto puedan ejercer estas facultades de manera plena.
4. Raúl Castro ha dicho públicamente estar dispuesto a dialogar sobre todos los temas, con el único requisito del respeto mutuo y la igualdad de condiciones. ¿Le parecen a usted desmedidas estas exigencias? ¿Cuáles serían las condiciones previas que impondría su gobierno para iniciar un diálogo?
Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa y sin condiciones, sea con amigos o enemigos. Sin embargo, hablar por aquello de hablar no es lo que me interesa. En el caso de Cuba, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses y las libertades del pueblo cubano.
Ya hemos iniciado un diálogo, partiendo de estos intereses comunes –emigración que sea segura, ordenada y legal, y la restauración del servicio directo de correos. Estos son pasos pequeños, pero parte importante de un proceso para encaminar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en una nueva y más positiva dirección. No obstante estos pasos, para alcanzar una relación más normal, va a hacer falta que el gobierno cubano tome un curso de acción.
5. ¿Qué participación podrían tener los cubanos del exilio, los grupos de oposición interna y la emergente sociedad civil cubana en ese hipotético diálogo?
Al considerar cualquier decisión sobre política pública, es imprescindible escuchar tantas voces diversas como sea posible. Eso es precisamente lo que hemos venido haciendo con relación a Cuba. El gobierno de los Estados Unidos habla regularmente con grupos e individuos dentro y fuera de Cuba, que siguen con interés el curso de nuestras relaciones. Muchos no están de acuerdo con el gobierno cubano, muchos no están de acuerdo con el gobierno estadounidense, y muchos otros no están de acuerdo entre sí. Lo que debemos estar todos de acuerdo es que tenemos que escuchar a las inquietudes e intereses de los cubanos que viven en la isla. Por eso es que todo lo que están haciendo ustedes para proyectar sus voces es tan importante – no sólo para promover la libertad de expresión, pero también para que la gente fuera de Cuba pueda entender mejor la vida, las vicisitudes y las aspiraciones de los cubanos que están en la isla.
6. Usted es un hombre que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación e información. Sin embargo los cubanos seguimos con muchas limitaciones para acceder a Internet. ¿Cuánta responsabilidad tiene en eso el bloqueo norteamericano hacia Cuba y cuánta el gobierno cubano?
Mi administración ha tomado pasos importantes para promover la corriente libre de información proveniente de y dirigida al pueblo cubano, particularmente mediante nuevas tecnologías. Hemos posibilitado expandir los lazos de las telecomunicaciones para acelerar el intercambio entre la gente de Cuba y la del mundo exterior. Todo eso recrecerá los medios a través de los cuales los cubanos en la isla podrán comunicarse entre sí y con personas fuera de Cuba, valiéndose, por ejemplo, de mayores oportunidades en transmisiones de satélite y de fibra óptica. Esto no ocurrirá de un día a otro, ni tampoco podrá tener plenos resultados sin actos positivos del gobierno cubano. Tengo entendido que el gobierno cubano ha anunciado planes para ofrecer mayor acceso al internet en las oficinas de correo. Sigo estos acontecimientos con interés y urjo al gobierno a permitir acceso a la información y al internet sin restricciones. Quisiéramos escuchar qué recomendaciones tienen para apoyar el flujo libre de información desde y hacia Cuba.
7. ¿Estaría dispuesto a visitar nuestro país?
Nunca descartaría un curso de acción que avance los intereses de los Estados Unidos o promueva las libertades del pueblo cubano. A la misma vez, las herramientas diplomáticas han de usarse sólo luego de preparaciones minuciosas y como parte de una estrategia clara. Anticipo el día que pueda visitar una Cuba donde toda su gente pueda gozar de los mismos derechos y oportunidades que goza el resto de la gente del continente.
(La traducción al español fue preparada por la oficina del Presidente Obama. El documento PDF original en inglés).